El creciente influjo de la teor¡a republicana de la democracia hapropiciado que la educaci¢n para la ciudadan¡a se haya convertido enel tema de nuestro tiempo. En efecto, el foco de atenci¢n de lapol¡tica democr tica empieza a pasar del dise¤o liberal, centrado enlos partidos pol¡ticos y en las instituciones de la representaci¢n yde los gobernantes, al dise¤o republicano, que enfatiza la formaci¢ndemocr tica de los ciudadanos, tanto en sus aspectos cognitivos(derechos, deberes, instituciones) como en los pr cticos(participaci¢n y control). Este paso sucede en un sentido doble. Porun lado, la participaci¢n p£blica vuelve a considerarse indispensablepara la madurez pol¡tica de la persona. Por otro, se instaura laconvicci¢n de que la garant¡a real de que instituciones, diputados ygobernantes van a cumplir fielmente con su deber democr tico radicaen una ciuda- dan¡a activa y exigente. El objetivo principal de estelibro es construir cr¡ticamente la teor¡a de la ciudadan¡ademocr tica. La obra se abre con una introducci¢n hist¢rica que ocupalos dos primeros cap¡tulos y quiere ofrecer el contexto indispensablepara la inteligibilidad del concepto de ciudadan¡a: empezando por elmundo greco-romano, hasta las vicisitudes de la herencia republicanaen Occidente, el triunfo del modelo liberal representativo y susulteriores reformas. El tercer cap¡tulo repasa cr¡ticamente lasprincipales teor¡as contempor neas de la ciudadan¡a (liberal,comunitarista, neo-republicana), con especial ‚nfasis en las m srecientes (la ®multicultural¯, el ®patriotismo constitucional¯ o el®cosmopolitismo c¡vico¯). El cuarto delinea la propuesta personal delautor que postula una s¡ntesis en la que la ciudadan¡a transnacionales asumida y plenificada por la ciudadan¡a transcultural. En elcap¡tulo quinto se incide sobre el papel que desempe¤a la educaci¢nc¡vica para asumir de modo reflexivo y cr¡tico los derechos/deberesdemocr ticos. La conclusi¢n recapitula e insiste en la vertienteeducativa y pr ctica de la educaci¢n para la ciudadan¡a.