YUSTE DEL REAL, ENRIQUE / LEDRADO VILLAFUE
Teruel existe y seduce cada vez más a los viajeros de periplo porestos pagos?. Enclave con una larga historia, aparece ya en crónicasromanas y fue plaza importante en el medioevo, ya que disfruta defueros desde el siglo XII. Famosa por sus amantes, cuyo mausoleo hoyrenovado se puede visitar, las torres mudéjares de Teruel capital (S.Martín, San Pedro, etc.), junto a otros monumentos de Aragón han sidodeclarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Laprovincia presenta un elenco de pueblos sin parangón. Cabe hablar,cómo no, de la bella y monumental población de Albarracín (considerada entre los tres pueblos más bonitos de España, en la sierra del mismonombre), Alcalá de la Selva, Rubielos de Mora ?y Mora de Rubielos,Alcañiz, Mirambel o La Iglesuela del Cid conforman un pintoresco yatractivo conjunto. A esto añadir, una sabrosa gastronomía encabezadapor sus buenos vinos y unas gentes amables y hospitalarias que haránde la visita a Teruel algo inolvidable.