En el prólogo de la primera edición de esta obra, su preparador, Jesús Solano, precisaba el contenido de su trabajo: Nuestra intención hasido presentar no una antología o florilegio, sino una colección lomás completa posible de los textos eucarísticos que nos han conservado la Sagrada Escritura y los Padres de la Iglesia. Y a esta intenciónresponde igualmente esta nueva edición, que recoge íntegramente laselección de textos de la primera (en los dos volúmenes que componenla obra). No obstante, el lector encontrará importantes diferenciascon la edición original, dado que esta de ahora se dirige a un público más amplio con exigencias científicas menos rigurosas.