Los Clash fueron un grupo insólito, una perfecta anomalía que prontotrascendería su militancia en el punk más atroz, en compañía de bandas como los Sex Pistols, a fin de ir incorporando, sin renunciar a sucombativo ideario ni a sus principios estéticos, otras tradicionesmusicales a su paleta sonora. Pioneros, pues, del efervescente punkrock que haría las delicias de las hordas de encrestados imberbes queabominaban del jipismo burguesito, los mods, los teddy boys y laedulcorada grandilocuencia del Canterbury Sound y el prog rock ùno sin antes abjurardel folk (electrizado y bien atemperado) que gastaban la acomodada clase media y la aristocracia más coolù, los Clash tuvieron a bien sacudir los cimientos de la aún omnipotenteindustriadiscográfica y armarla...