La filosof¡a es un accidente en la historia de la humanidad. Podemosconcebir un discurso humano sin preguntas £ltimas. De hecho lo tenemos ya instaurado e instalado en la comunicaci¢n social, donde un aludcontinuo de qu‚s sepulta irremediablemente cualquier t¡mido porqu‚.Hace veinticinco siglos naci¢ una exigua minor¡a, hoy quiz en proceso de extinci¢n, que consider¢ vital conocer tambi‚n los porqu‚s. Pronto descubri¢ la minor¡a en cuesti¢n que nada hac¡a m s llevadera laangustia de una existencia abocada a la muerte que su relativizaci¢ncomo un episodio fugaz e insignificante dentro de la vida imperecedera del universo. Lo que la religi¢n s¢lo supo interpretar comoincoherente relato de peripecias protagonizadas por proyeccionesantropomorfas del insensato deseo de inmortalidad individual, lafilosof¡a lo convirti¢ en ordenado despliegue de un dinamismouniversal inagotable.Por eso quienes hoy sintonicen con aquella minor¡a sentir ninvariablemente la necesidad de volver a escuchar lo que sus primerosintegrantes dijeron. Al hacerlo constatar n la prodigiosa perennidadde unas referencias que se nos imponen ineludibles como permanentetrasfondo de cualquier nuevo discurso. Porque filosofar es vislumbrar, desde cualquier fugaz instante de la rueda del tiempo, elimpert‚rrito eje de la eternidad.Miguel Candel Sanmart¡n (Barcelona, 1945) es profesor titular dehistoria de la filosof¡a (Facultad de Filosof¡a, Universidad deBarcelona). Se ha especializado en filosof¡a antigua y medieval y hatraducido diversas obras de autores cl sicos, especialmente deArist¢teles. Actualmente estudia la tradici¢n gnoseol¢gicaaristot‚lica desde la Antigedad hasta el Renacimiento y su influencia en la filosof¡a moderna. Ha publicado en esta misma editorial elensayo titulado Metaf¡sica de cercan¡as (2004).