Una antigua amante bajo la lluvia. Una chelista ciega encendiendo laluz. Un francotirador que odia los calcetines de colores. Un fotógrafo perdido en sus mapas. Mariposas volando en un atraco. Senderos en elbosque. Cafés en pueblos sin nombre. Copas de vino brindando por loimposible. Brújulas con cinco puntos cardinales?
Distintos tejidos, cosidos con el hilo de una prosa poética que sugiere mucho más de loque dice. Un viaje por las carreteras secundarias del amor, quedesciende desde los bosques del norte, cruza los trigales de la meseta y nos deja en la orilla del mar, aún sin encontrar todas lasrespuestas.
Relatos ambientados en la cartografía imprecisa de lasemociones, como ventanas abiertas en la rutina, que nos permitenasomarnos al territorio de los deseos no formulados, donde todo esposible si olvidamos el instinto de autoprotección.
El autor nosinvita en estos relatos a un viaje interminable y sin esperanzasporque hemos aceptado que nunca vamos a llegar a ningún lugar