Tokio ya no nos quiere esun libro de viajes, una novela sobre el amor, un texto contra lamemoria y la esperanza que nos describe un mundo en el que loshumanos son extranjeros de s¡ mismos y el miedo lo ocupatodo. Un viaje a un futuro no muy lejano en el que una delas drogas legales es un producto qu¡mico que permite borrar de lamemoria los recuerdos no deseados. En un mundo en el que se hadescubierto la vacuna contra el sida, el protagonista viaja desdeArizona al sudeste asi tico envuelto en situaciones en las que elplacer es la £nica norma. La cr¡tica hadicho...
®Excelente novela de Loriga. Una original yconvincente cr¡tica de la vida moderna.¯
The Guardian ®RayLoriga ha escrito una novela escurridiza y chocante, llena deinter‚s. Con su lograda cifra de brutalidad y cansancio. Tambi‚n conesa desesperaci¢n rom ntica, con esa tristeza con que, frente a laamenaza del dolor y del miedo, propone la indiferencia como unaespecie de felicidad. Pero sobre todo los destellos intensamentepo‚ticos de un lenguaje narrativo que se sirve de la extra¤eza paraarticular una violenta sucesi¢n de planos, im genes, situacionesincomprensibles o morbosas, captadas con desinhibidasensualidad.¯
Ignacio Echevarr¡a, El Pa¡s ®Ballard,Dick, Gibson, Burroughs y Houellebecq tienen un lugar predilecto enestas p ginas, pero Ray Loriga a¤ade un anhelo rom ntico y suoriginal ingenio a un tipo de h‚roe cada vez m sfrecuente.¯
The New York Times ®Magn¡fica yenigm tica novela de Loriga. Une brillantemente estilo ehistoria.¯
The Washington Post ®En Tokio ya nonos quiere, Ray Loriga, como Charlie Kaufman en Olv¡date dem¡, improvisa con viejos conceptos con el objetivo de rescataralgo humano, aunque desorientador y brutal. La trama e incluso eltono de estos dos trabajos son bastante similares. Los dos giran entorno a la idea de un negocio de borrado de mentes, aunque Kaufman lo enfoca desde la perspectiva del paciente, y Loriga desde la delcomercial viajante que trafica con el olvido en el purgatoriofuturista de la cultura global de la droga -hoteles, piscinas,noches de coca¡na, sexo bisexual y tr fico-, desde Las Vegas aVietnam.¯
J.M. Tyree