«Todas las ventanas tienen toldos y todos son del mismo color. Rojo.Muchos est n descoloridos, unos cuantos parecen recien puestos, perotodos son versiones viejas y nuevas del mismo color. Todos encajanperfectamente en el marco de la ventana, y su ngulo se puede ajustarseg£n la cantidad de luz que se desea que entre. (...). Su rojo no esel de la arcilla, ni el de la terracota; es un rojo de tinte. Detr sde los toldos se ocultan cuerpos y los secretos de esos cuerpos, quede ese lado dejan de ser secretos».