La obra muestra c¢mo los escritos que Santo Tom s de Aquino realiz¢en su madurez, aunque datan del siglo XIII, tienen mucho que ofreceral lector de filosof¡a moderna interesado en la naturaleza de lamente humana, y en la relaci¢n entre el intelecto y el deseo, entreel cuerpo y el alma. Kenny hace accesibles aquellas partes delsistema de Santo Tom s que tienen un valor perdurable. No presuponeconocimiento alguno de lat¡n o de historia medieval, y refiere elsistema de Santo Tom s a una tradici¢n de filosof¡a de la mente queWittgenstein y Ryle inauguraron en la comunidad anglo-americana. Enuna reflexi¢n introductoria, Kenny plantea la pregunta por qu‚ espertinente volver a estudiar a Tom s de Aquino en el presente. Larespuesta que ofrece se divide en dos puntos. Por un lado, se puedecaracterizar el pensamiento de Aquino como precursor de la filosof¡aanal¡tica anglo-sajona bajo el interrogante ¨Qu‚ podemos saber adiferencia de la pregunta propia a la tradici¢n hermen‚utica: ¨C¢mosabemos? Kenny demuestra, gracias a su larga dedicaci¢n al estudio dela obra de Aquino, que su teolog¡a y su fe son compatibles con unafilosof¡a mundana; despierta el inter‚s por Aquino y da unaorientaci¢n muy clara a trav‚s de la obra tan inmensa de Santo Tom s.El libro guarda cierta relaci¢n con Acci¢n y conducta de Stephen L.Brock, recientemente publicado por Herder. Al mismo tiempo las dosobras no se sobreponen en absoluto, sino que se complementan de formaexcelente. Evidentemente, tambi‚n se trata de pautas diferentes, yaque Kenny reconstruye una filosof¡a de la mente y Brock una filosof¡ade la acci¢n.