La teología actual, imitando el comportamiento de los clásicos, presta un especial interés al tratado sobre los sacramentos en general. Pues es en ellos donde se abre, de generación en generación, el espaciodel encuentro con Cristo en la comunión de la Iglesia. Los sacramentos nos dicen que el mensaje de Jesús se arraiga siempre en lasrelaciones concretas que forjamos en nuestra carne; que es allí donderesuena la confesión de fe y se enuncian sus mandamientos, los cualesse mantienen siempre, por eso, a ras de nuestra ruta terrena. Y así,la clara doctrina y la alta moral de Jesús se presentan, no comohorizonte último al que tender asintóticamente, sino como fundamentoconcreto para edificar la vida, fuera del cual no se tiene en pienuestro edificio.