En una de las p ginas de Mr Gwyn, la £ltima novela de AlessandroBaricco, se alud¡a a cierta obra titulada Tres veces al amanecer,atribuida a un ap¢crifo autor angloindio, Akash Narayan. El afamadoautor de Seda ha querido ofrecernos ahora esa obra, una secuelaaut¢noma e independiente por completo (casi un mero pretexto, el punto de partida), un complejo mecanismo narrativo que har las deliciasdel lector.Dos desconocidos, un hombre y una mujer, se encuentran tres veces enel vest¡bulo de un hotel, poco antes del amanecer. Cada encuentro es£nico, y primero, y £ltimo: aunque se trate de los mismos personajes,sus destinos se cruzan en tres momentos distintos de sus vidas. Sondos adultos, primero; luego, un anciano portero de noche y unaadolescente; finalmente, un chico y una polic¡a ya madura, seg£n unal¢gica temporal que no es la que se manifiesta en nuestra r¡gidarealidad, sino que s¢lo resulta viable en la privilegiada mec nica dela ficci¢n. Cada encuentro exigir de ellos una elecci¢n cuyasrepercusiones conformar n el resto de sus vidas.Estos tres relatos constituyen una novela posible que recrea el lector en su mente y que presenta algunos de los temas propios del autor: la posibilidad (o imposibilidad) del cambio, la arbitrariedad deldestino humano o la responsabilidad hacia el pr¢jimo, siempre a la luz difusa del amanecer, que sugiere y revela, descubre y perfila,colocando las cosas en su sitio en el momento de su aparici¢n.«En el primero de los tres relatos se apunta al hecho de que nadiecambia nunca verdaderamente. Como uno es de ni¤o, as¡ permanecer toda la vida. Y, sin embargo, el deseo de cambiar es un impulso que nosacompa¤a. A veces nos gustar¡a empezar desde cero. Pero no se puede:"cambiar las cartas es imposible, lo £nico que nos queda es cambiar la mesa de juego", sentencia un personaje» (Antonio Gnoli, LaRepubblica).«Este tr¡ptico nos descubre mucho m s sobre el Baricco escritor: escomo si el narrador turin‚s se hubiera creado un m¢vil, el de laconstrucci¢n de un artefacto perfecto, para relatar la humanidad detodos sus personajes presentes y pasados» (Marco Missiroli, Corrieredella Sera).«El estilo de Baricco es l¡rico, refinado, un ejercicio donde cadapalabra halla su lugar apropiado» (Carolina Ache, Lepetitjournal.com).«Estamos delante del espect culo del talento (y la ligereza) con queBaricco desenreda los enredad¡simos hilos que articulan, enmara¤ ndose y dificult ndose, las tres historias de Tres veces al amanecer»(Angelo Guglielmi, La Stampa).«Tres historias muy hermosas, narradas con la habitual plumaafortunada del autor» (Gianfranco Colombo, La Provincia di Como).
«En resumen, todo vuelve: vuelve la fantas¡a, el encanto, la habilidad y la maestr¡a de uno de los escritores italianos m s queridos, quenunca deja de sorprendernos» (Lucia Dell’Omo, SoloLibri.net).