El protagonista sin nombre de "Tu rostro por partes" amanece un d¡acualquiera habiendo perdido la vista. Tras el caos inicial que estogenera (la llamada alarmada al casero, la llegada de la ambulancia,las pruebas m‚dicas) los primeros resultados no acaban de encontraruna causa concreta tras esta misteriosa p‚rdida. A£n sumido en eldesconcierto, nuestro protagonista comienza a entrenarse en algo que,imagina, va a ser muy necesario de aqu¡ en adelante: prestar m satenci¢n al resto de sentidos, especialmente a su o¡do.