El último vodka reúne diecinueve cuentos que describen, en un tonopredominantemente satírico y surrealista, cómo unas vidasaparentemente cotidianas y comunes se incursionan repentinamente enlos territorios de lo absurdo, de lo ridículo y de lo macabro.Territorios donde, para bien o para mal, lo siniestro y lo humorístico se nutren mutuamente, mostrando los perfiles más bufonescos perotambién más esenciales y entrañables de la condición humana. Casitodos los personajes de estas historias, al margen de suspeculiaridades y matices, comparten un denominador común: una fatídica atracción por la vivencia radical, alimentada por las energías quesuministran la soledad, el tedio y la angustia.