En 1979, un grupo de familias amigas, reunidas en el club social de El Tomillar, comentan la vuelta de un viejo conocido, Luis Lamana, queva a trastornar la vida de la urbanización. Todos se conocen por haber militado en partidos antifranquistas, y porque algunos formaron parte de la misma célula. Veinticinco años después, el hijo de uno deellos, Julián, Johnny para los amigos, se propone reconstruir qué hasido de ellos, de sus hijos, de sus exitosas carreras profesionalesposteriores, algunos afiliados a partidos, otros trabajando en grandes empresas o probando carrera literaria. Mientras cuenta los destinosde las familias y de sus descendientes, Julián quiere entender muchos puntos oscuros: quién delató a su madre y a otros en los añossesenta, por qué regresó Lamana en ese preciso año, cómo se rompieronaquellos momentos de expectativa y aparente felicidad en el 79, y porqué él y sus amigos no han logrado encontrar su lugar en el mundo. Ensus pesquisas, Julián, además, va desgranando una partida de ajedrezque ha encontrado anotada en un cuaderno, una partida que jugaron unatarde de primavera de ese año Alejandro Urrutia y Pablo Poveda. Comometáfora de las decisiones, los triunfos y las derrotas de un grupo de amigos, tal vez de un país.