Una última carta nos transporta a una pequeña y hermosaisla mediterránea cuyos habitantes tienen la fortuna de contarcon un amable cartero. Más de 50 años de servicio llegan a su fin enuna última jornada de trabajo que resultará inolvidablepara todos. Utilizando un lenguaje poético y metafórico que juega
a los contrastes, Antonis Papatheodoulou presenta un entrañabley emotivo homenaje al viejo oficio de repartir cartas:el protagonista es un mensajero vocacional, comprometidocon el valioso material que transporta en la saca,cargada de afectos, recuerdos, buenas y malas noticias...Las ilustraciones completan y enriquecen el texto con un originalcollage de imágenes relacionadas con el gremio postal: sobres,sellos, palabras manuscritas que trazan la forma de los personajes…Con un estudiado planteamiento cinematográfico, Iris Samartzi combinadistintos tipos de planos, hasta el extremo de situarla mirada de los lectores en el interior del bolso del cartero.También se cuida el aspecto cromático, con una luminosa paletaen la que predominan blancos, azules, ocres, y con la que incluso
se plasma la carga simbólica de cada color.