Un matí, al Pol Nord, l’ós blanc va ensumar l’aire i, en sentir-hi una olor desconeguda, va dir a l’óssa major (la menor era la seva filla): “No haurà arribat alguna expedició?”.
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.
Más información