Venecia es a la vez el refugio-cielo del arte (el desv n de Tiziano) y lugar de lo suprimido, de lo agitado, de la vida sensual oprimida,borrada, que subvierte y se aleja al mismo tiempo del enclaveart¡stico. Como lugar y figura, Venecia parece ser notoria eincre¡blemente doble, volvi‚ndose constantemente en su contrario ydeseando o precipitando humores exactamente opuestos: satisfacci¢n yp‚rdida; iluminaci¢n y desolaci¢n; un sentido de gloria, plenitud yapoteosis que da lugar a sentimientos de abandono, ausencia ydisminuci¢n; el abandono espiritual en lo sensual y el esplendorconvertido en miseria. As¡ fue para Byron y Ruskin, tambi‚n para Henry James, as¡ ser para Proust. Y, de forma un tanto complicada, tambi‚n lo ser para Hofmannsthal.