Este V¡a Crucis nace del encuentro con una obra de arte fascinante,tallada en bronce por el artista Werner Klenk, que se puede admirar en el monasterio Maria K"nigin de Altenhundem (Alemania). Bajo la formade ejercicios espirituales, las quince bellas estaciones nos permitenacompa¤ar al Se¤or en su camino de la cruz para experimentar con ‚l la resurrecci¢n y dejar que brille sobre nosotros la luz de su rostro.Cada una de las quince estaciones del V¡a Crucis puede rezarse como un ejercicio espiritual en cinco tiempos: preparaci¢n, meditaci¢n,reflexi¢n, contemplaci¢n y oraci¢n. La obra incluye tambi‚n la oraci¢n de Ignacio de Loyola ®Anima Christi¯ (Alma de Cristo, santif¡came).