El joven Olek no es un simple cazador de osos, es un cazador con uncorazón de oro que un día decide realizar un viaje para ver si «puedehacer algo en alguna parte». En su camino encuentra situaciones que,aunque no requieran de una gran valentía, como atar un cordón dezapato, tapar agujeros de un cubo, liberar a un conejo de una trampa,ayudar a un ave con un ala rota, sí le hacen implicarse y ayudar. Pero según va avanzando, los retos que se presentan son cada vez máscomplicados: incluso deberá salvar a doce niñas retenidas por eldiablo y enfrentarse a él aun a riesgo de perder la vida… Y es que los viajes a veces son duros y plantean situaciones muy difíciles, perolas buenas acciones, por pequeñas que sean, tarde o temprano se venrecompensadas; al igual que las cosas pequeñas que hacemos, porpequeñas que sean, pueden llegar a salvar a las personas… Además, como le ocurre al joven Olek, si uno hace lo que buenamente puede, podríadescubrir cosas fantásticas que jamás hubiera sospechado.