®Vida perdida¯, primera entrega de las ®Memorias¯ de ErnestoCardenal, gira en torno al acontecimiento decisivo de un mediod¡a des bado de 1956, cuando el poeta nicaragense se rindi¢definitivamente a Dios, que lo hab¡a ®perseguido¯ durante muchotiempo: ®Ahora deb¡a contarlo todo al escribir memorias; o no habr¡atenido sentido escribir memorias. Para m¡ lo importante era todo loque me llev¢ a este encuentro, y todo lo ocurrido despu‚s aconsecuencia de ‚l¯. Este ®gran amor¯ determin¢ su entrada comonovicio en el monasterio trapense de Gethsemani bajo la gu¡aespiritual de Thomas Merton. Dice Ernesto Cardenal que renunci¢ ®alamor humano por error¯, pero este error no s¢lo hizo posible su uni¢ncon Dios, sino que le permiti¢ tambi‚n ser un revolucionario. Alamor, y a la vida perdida y ganada por el amor, preceden en estasmemorias los enamoramientos y noviazgos de adolescencia y juventud,unidos en el tiempo y en su gestaci¢n a los primeros poemas; laevocaci¢n de ®otras tierras y otros climas¯ (sus viajes a M‚xico,Nueva York y Europa), y la historia de su vida ®en otros tiempos¯,remont ndose hasta su primer recuerdo y su infancia. Todo ellointercalado en la narraci¢n de su estancia en Gethsemani, cuyodocumento principal lo constituyen las ®Notas del noviciado¯. Y conel trasfondo de la lucha juvenil contra la dictadura de los Somoza,en la publicaci¢n, por ejemplo, de la antolog¡a ®Poes¡arevolucionaria nicaragense¯. ®Este libro se inicia con un viaje a unmonasterio en los Estados Unidos que he llamado un viaje al cielo, yel cual me llev¢ despu‚s a Solentiname. En el siguiente tomo hablar‚de Solentiname.¯