Mueren las luces y otra vida se enciende. ¨Qu‚ hay en ese lienzo tanrepentinamente activo? Seg£n se mire: unas figuras ficticias, unavulgar radiaci¢n o, para los l¡ricos, la materia con que se tejen lossue¤os. sa es la materia de esta obra: un sue¤o de carne y hueso.Aqu¡ hallaremos la aproximaci¢n m s f¡sica a las entra¤as del oficiocinematogr fico. Tambi‚n a quienes lo ejercen: los c‚lebres, losan¢nimos, los artistas, los artesanos, los iluminados o loseclipsados por los focos. En el principio era un accidente que setransmut¢ en palabras, puro texto. Despu‚s, frente a la c mara, llegala hora de una acci¢n a£n discontinua y ca¢tica que cobrar sentidosobre la mesa de montaje. Luego vendr el espectador, juez supremo.¨Qu‚ ve en este caso? La Espa¤a gris (y a veces negra) de lossesenta, un mundo cerrado que, sin embargo, se abre a dichas tenaces.Un profesor de ingl‚s averigua que John Lennon est en Almer¡a.Quiere conocerlo y hacia all¡ enfila su 850. Dos j¢venes le salen alpaso: ambos huyen de algo, cada uno (como todos) con su propia huidaa cuestas. El camino ser , una vez m s, destino. As¡ arranca lahistoria cuya historia nos cuenta este peque¤o gran libro.