Un gato sin nombre, narrador y protagonista, se convierte enobservador y crítico de la sociedad japonesa de su tiempo. Elperspicaz y sabiondo felino se interna en los escondidos recovecos dela sociedad para escudriñar conductas, escuchar conversaciones ypresenciar hechos que le dan pie para sentar cátedra de filósofo. Enrealidad, al confiar al gato el papel de inquisidor y fustigador delos entuertos humanos, lo que el autor intenta es pasar por el tamizmodas, costumbres y formas de pensar importadas de Occidente. Bajo laimplacable férula de un gato que se presenta con un yo mayestático ypetulante, la novela suscita, además de sonrisas, inquietud en tornoal eterno conflicto entre la horma cultural indígena y el modelo decivilización traído del exterior.Esta novela es una excelente iniciación para todos aquellos lectoresque quieran comprender al pueblo japonés, siempre atento al progresomoderno y, al mismo tiempo, respetuoso con su patrimonio ancestral,que, a veces, se antoja misterioso y enigmático. Sin pretenderlo, elgato sin nombre acaso ayude también a superar barreras y enigmasculturales.