La mamá de Blas no entiende nada. ¡Es imposible que un murciélagoayude a un ratón! Sin embargo, Lúa, una pequeña murciélaga, enseña aBlas a mirar el cielo, con sus pájaros y estrellas y Blas enseña a Lúa a mirar la tierra, llena de flores y animales. A ambos les encanta lo que ven en ese mundo antes desconocido para ellos, que, desde que seconocen disfrutan juntos. Además, mirar al cielo, ayudará mucho a Mamá ratón, que acabará entendiendo que murciélagos y ratones pueden seramigos aunque sean diferentes. ¡Menos mal que los pequeños nosrecuerdan cada día que la amistad está por encima de todo!