Los m s modernos descubrimientos cient¡ficos sobre el origen y laevoluci¢n de la especie humana coinciden con el relato b¡blico alse¤alar que fue un hueso el que tuvo la mayor responsabilidad a lahora de convertirnos en lo que hoy somos. Pero la conciencia y lacreencia difieren en dos aspectos fundamentales: el tipo de hueso y el sexo del portador de la pieza. Para la Biblia fue la costilla deAd n; para la ciencia, la cadera de Eva. En efecto, de nada hubieranservido las prodigiosas contribuciones morfol¢gicas, neuroendocrinas y metab¢licas que lograron, a lo largo de millones de a¤os deevoluci¢n, desarrollar nuestro gran cerebro si, paralelamente, nohubiera evolucionado una cadera capaz de parir el enorme cr neo que lo contiene. A lo largo de las p ginas de este libro se documenta c¢mocientos de miles de hembras, a lo largo de millones de a¤os deevoluci¢n, soportaron cambios dr sticos en sus organismos paraadaptarse con ‚xito a cada nueva circunstancia ambiental, a cadacambio ecol¢gico, y as¡ impulsaron la evoluci¢n de toda la especiehumana. Este libro, por lo tanto, condensa las biograf¡as evolutivasde todas esas Evas que nos precedieron.