GONZALEZ DE CARDEDAL, OLEGARIO
Los grandes m¡sticos remiten a una experiencia particular de Dios quetrasform¢ su vida. El suyo es un conocimiento experimental, noespeculativo; no deductivo, sino inmediato; una uni¢n personal conDios en la que el sujeto percibe intensamente la presencia divina demanera intelectiva, afectiva y fruitiva. Esta acci¢n de Dios llega tan a las ra¡ces de su ser que trastoca el ejercicio de sus funcionesnormales y puede conllevar sentimientos de felicidad extrema o deextremo dolor y amor.El cristianismo se ha referido siempre a la palabra de los profetas ya la historia de Jes£s, no a experiencia extraordinaria alguna. En elsiglo XVI, en un sentido, y en el siglo XX, en otro, ha aparecido sinembargo el concepto de experiencia como igualmente esencial a la fe y, con ello, la m¡stica ha vivido un renacimiento. Este libro preguntasi Jes£s era un m¡stico y c¢mo une el cristianismo obediencia a lapalabra de Dios y experiencia del hombre. Al estudiar el lugar de lam¡stica en la historia de Occidente y su redescubrimiento en el sigloXX, analiza las distintas formas de experiencia m¡stica y la relaci¢nentre m¡stica y filosof¡a.