Figura clave del Renacimiento de Harlem en la década de 1920, traductor de Lorca y Nicolás Guillén, viajero por los cuatro continentes, Langston Hughes (1902-1967) fue testigo destacado de la Guerra Civil española. El poeta, narrador, dramaturgo y corresponsal de guerra norteamericano perfiló en sus crónicas, como señala Maribel Cruzado en el prólogo a la presente edición, «los horrores de las trincheras, la miseriay el dolor de una sociedad rota, al mismo tiempo que escenas de la vida cotidiana no exentas de humor, en las que sus personajes eran capaces de oír música y reír, con esa misma risa que siempre acompañaba a Hughes hasta en sus peores momentos, siguiendo el lema largamente adoptado por la población negra de reír por no llorar. Los poemas que también dedicó a la contienda ponen de manifiesto una agresividad de la queestán exentos sus escritos en prosa. Mientras la poesía dirige el grito y la queja a quienes han llevado a España a la lucha armada, la prosa no hace sino dar v