Si el prop¢sito de la escuela es preparar para la vida, la m£sica como experiencia que acompa¤a al ser humano desde su nacimiento deber¡aocupar un lugar destacado en la educaci¢n. Sin embargo, el trato queesta materia ha recibido y todav¡a recibe en los diferentes contextoseducativos en nuestro pa¡s es desigual. La presente obra ofrecerazones para reconocer la necesidad de una educaci¢n musical decalidad en la escuela p£blica. Esto supondr¡a situar la experienciamusical en un primer plano, junto al resto de las de materias, de modo que se superar¡a su uso como mero tel¢n de fondo para realizar otrastareas.
La aproximaci¢n al hecho musical desde su dimensi¢ncognitiva, emocional y social ser clave para entender qu‚ papel puede desempe¤ar la m£sica en la escuela. Una escuela en una sociedadfragmentada, inmersa en continuos y acelerados cambios que generannumerosas posibilidades, pero, a la vez, m£ltiples desaf¡os eincertidumbres.
Hablar de la experiencia musical comomediaci¢n supone reconocerla no solo por su valor est‚tico ?que yaser¡a una raz¢n m s que suficiente para otorgarle un lugar relevanteen el curr¡culo obligatorio?, sino tambi‚n como un medio de expresi¢nque contiene saberes, ideolog¡as y un lenguaje propio. Estacaracter¡stica le confiere protagonismo en la acci¢n pedag¢gica, puesfacilita experiencias de aprendizaje en las que se promueven lacreatividad, la participaci¢n, la expresividad y la racionalidad. Portanto, el v¡nculo necesario entre la escuela y la universidad requiere una formaci¢n inicial de los docentes que apueste por integrarsaberes disciplinares, pr cticos y experienciales en torno a la m£sica a fin de generar un proceso compartido de construcci¢n delconocimiento a partir de la investigaci¢n, la revisi¢n cr¡tica, eldi logo y la comunicaci¢n.