La Feria de Abril de Sevilla se vive en todo su esplendor desde elactual encendido del alumbrao, hasta el castillo de fuegosartificiales con el que acaba. Luz y color en unos días en los que los sevillanos compaginan diversión y ocupación, aunque cueste quitar elpolvo de los zapatos y las ojeras bajo los párpados. Noches derecuerdos y de sueños que van y vienen por unas calles con nombre detoreros ilustres. Familias que se juntan para comer, beber, conversar, reír, cantar, bailar..., en la feria de los infinitivos y de losverbos. Días luminosos de colores y volantes, de paseo de caballos yenganches que copan las calles y llenan las aceras de personas a pieque se mueven de caseta en caseta.
Con este libropodrá conocer la fiesta en todas sus vertientes, sus caras, susprotagonistas, los caballos, los coches o enganches, el baile, elcante, cómo vestirse, las portadas, su historia.... desde los tiemposen los que la feria duraba tres jornadas, hasta la feria de ocho días. Los dos emplazamientos conocidos del Real, el anecdotario feriante,las ferias que se fueron, las sevillanas. Un paso en la feria. Laspañoletas. Los adornos, los farolillos... Y sobre todo esa grandezaque emana de la contrariedad de su efímera alegría, instalada en eserincón de la ciudad, en el que los sevillanos y sus visitantesdisfrutan de la vida.