El hombre es un dios cuando sue¤a y un mendigo cuando reflexiona."Las olas del coraz¢n no estallar¡an en tan bellas espumas, ni seconvertir¡an en esp¡ritu, si no chocaran con el destino, esa viejaroca muda."Siempre que el hombre ha querido hacer del Estado su cielo, lo haconvertido en su infierno."Que cambie todo a fondo! Que de las ra¡ces de la humanidad surja el nuevo mundo! Que una nueva deidad reine sobre los hombres, que unnuevo futuro se abra ante ellos! En el taller, en las casas, en lasasambleas, en los empleos, que cambie todo en todas partes!