No fue caudillo militar, ni emperador, sino profeta y pretendientemesi nico de Galilea, y subi¢ a Jerusal‚n con una propuesta de cambiosocial y personal, pero las autoridades lo mataron porque tuvieronmiedo.Lo mataron, pero sus amigos siguieron extendiendo su proyecto,afirmando que ‚l estaba vivo en Dios y en su mensaje, y crearon as¡una alternativa de humanidad que se ha mantenido a lo largo de 2000a¤os.Muchos afirman hoy que esa alternativa est seca, que la historia deJes£s no ofrece aliciente ni impulso de vida. Pues bien, en contra deeso, analizando los documentos antiguos desde la situaci¢n actual,Xabier Pikaza ha contado de nuevo esa historia, para cristianos y nocristianos, con rigor cr¡tico, presentando a Jes£s como alternativa de humanidad.