Despu‚s de hacer, de Montaigne a L‚vi-Strauss, la cr¡tica delhumanismo cl sico, al autor pasa revista a la historia del racismo ydel nacionalismo y del surgimiento de lo ex¢tico, para finalmentehacer el elogio de un humanismo bien temperado, y del triunfo de la“estructuras sociales moderadas” frente a las “tir nicas”.