El Big Crap es el poder econ¢mico que se escapa del control pol¡tico,una fuerza que no ha dejado de crecer mientras aumentaba la brechaentre los m s ricos y los que menos tienen. En Barcelona, ese fososepara con claridad el concurrido centro tur¡stico de la periferiamarginal, que a veces est f¡sicamente al lado de lugares que atraen a millones de visitantes. Hay quien cree que lo peor de la crisisecon¢mica ya ha pasado. Las administraciones aseguran que la ciudadingresa cada a¤o miles de millones de euros gracias al turismo. Perolo cierto es que cada vez m s personas se quedan sin ver ese dinerodel que se supone que nos beneficiamos todos; se quedan ciegos. Seg£nlos datos del Instituto Nacional de Estad¡stica sobre condiciones devida, sigue aumentando el riesgo de que se formen bolsas de pobreza,zonas de marginalidad y atraso econ¢mico en un entorno desarrollado.En la Barcelona del Mobile World Congress y de los enormes cruceros,las desigualdades se agigantan, y se siguen viviendo historias defrontera, de h‚roes que no reciben medallas. Como la de Abderrahman,preocupado por si alguien le roba sus cartones; la de Ndrin, quealimenta a su beb‚ gracias a la beneficencia, y la de Irene, que lucha para que no la echen de su piso en la Zona Franca de Barcelona.