Ernesto Cardenal, humanista, te¢logo y poeta, es uno de los grandestraductores del pensamiento del M‚xico antiguo, tal como lo dej¢plasmado en su poemario Quetzalc¢atl. Desde esta humanidad, Cardenalnos presenta ahora un Vasco de Quiroga s¢lido y directo que nos inunda con un sentimiento de empat¡a hacia todo ser humano. Cardenal entrega en este libro un solo poema-homenaje a Vasco de Quiroga quien, enpleno siglo xvi, realizara en Michoac n la £nica verdadera utop¡a. NiPlat¢n, ni Bacon ni Moro lograron cristalizar sus ideas de la forma en que lo hiciera Tata Vasco en M‚xico. Sus «escuelas hospitales» a£nguardan las ense¤anzas de este sabio a modo de reflexi¢n sobre ladignidad humana. Su legado se mantiene vivo a trav‚s de la creaci¢n de una artesan¡a £nica, rica en color e imaginaci¢n.Aqu¡ un poema a la memoria del sabio Tata Vasco tra¡do a actualidadpor Ernesto Cardenal con empat¡a y reconocimiento a la espiritualidadmexicana. Ambos humanistas son a su manera educadores del coraz¢n,haciendo que cada ind¡gena tenga un rostro propio y un coraz¢n firmecomo la piedra. Tata Vasco se nos desvela, en la voz de Cardenal,desbordando una po‚tica sensible, alta, sublime.