En un entorno que cambia con una rapidez asombrosa, que obliga en poco tiempo a cambios de estrategia importantes, puedes preguntarte sivale la pena realizar un plan de negocio. Los cambios en el entorno,la moda del lean start-up y el ejemplo de algunos emprendedores deéxito que nunca hicieron un plan de negocio despiertan el pecado de la pereza. Pereza es: «Negligencia, tedio o descuido en las cosas a queestamos obligados». No te dejes vencer por ella y trabaja. Piensa queel plan de negocio tiene dos objetivos clave: filtrar la oportunidadde negocio y venderlo. Además, también te servirá como elemento decontrol de la evolución de tu proyecto. Aplicando la teoría del leanstart-up, desarrolla un lean business plan preciso (en la medida enque puedas), breve (lo bueno si breve, dos veces bueno) y enfocado ala acción (puesta en marcha rápida). Tu bolsillo y tus socios te loagradecerán.