Una gran parte de la Humanidad pasa hambre o está mal alimentada, locual constituye un escándalo y es indicio de una absoluta inhumanidad, porque disponemos de los medios técnicos y políticos que nospermitirían dar de comer al menos tres veces al día a todos loshabitantes del planeta. No lo hacemos porque perdemos la sensibilidadpara con nuestros semejantes, cuyo clamor no escuchamos y cuyas manossuplicantes desdeñamos.Uno de los sueños más antiguos de la humanidad es que todos loshabitantes de la Casa Común que es la Tierra puedan un día sentarsejuntos a la misma mesa y celebrar la alegría de comer y beber juntoslos frutos de la Tierra y de su propio trabajo. Sería el inicio delReino de la Paz perpetua. Pero no habrá paz en el mundo mientras hayaestómagos vacíos, falta de solidaridad y de compasión para con los más necesitados.Este libro -tercero y último de una serie en la que se intentapresentar las virtudes básicas para "otro mundo posible": lahospitalidad, la convivencia, el respeto, la tolerancia y lacomensalidad- aborda esta última como un derecho y un deber de todos,aún por descubrir y ser practicado incondicionalmente.LEONARDO BOFF, teólogo y escritor, fue durante más de veinte añosprofesor de teología y responsable de la sección religiosa de laEditora Vozes (Brasil), en la que publicó sus principales obras. Esprofesor emérito de Ética, Filosofía de la Religión y Ecología en laUniversidad Estatal de Río de Janeiro. Sus más de setenta libros hansido traducidos a las principales lenguas. Actualmente, su interés secentra en los temas relacionados con la ecología y la espiritualidad.