Un encargo extra¤o: acompa¤ar a una misteriosa mujer. Demasiado dinero por algo demasiado f cil. Aquello huele mal. Bell¢n sabe que el mundo no funciona as¡. Ha recibido suficientes golpes como para darsecuenta de cu ndo debe subir los pu¤os. El mal olor aumenta cuandoMona, que as¡ se llama la mujer, le entrega un arma. De entrada, lo£nico que tiene que hacer es subirle las maletas y conducir para ellade hotel en hotel, pero la noticia del secuestro de un magnatemexicano enciende todas las alarmas de Bell¢n, que se ver mezcladocon delincuentes internacionales, polic¡as corruptos y asesinos deprostitutas. Pero Bell¢n tiene mucha calle. Y ser la calle la quevenga en su ayuda.