«El Conde», es un relato en el que Magris recoge la ira del marineroque acompa¤a a un inquietante «pescador de cad veres», mientrasnavegan por el r¡o Duero en una piadosa b£squeda de aquellos que hanencontrado su final en esas aguas. La arrogante personalidad del conde se contrapone con la soledad resignada del marinero, que Magrisdelinea de manera po‚tica al evocar la dureza de sus aventuras comonavegante, al tiempo que aflora una melanc¢lica ternura en el recuerdo de la mujer amada y perdida. «Las voces» es un breve mon¢logo en elque el verdadero protagonista es la voz humana, transmitida medianteun contestador autom tico cuya voz escucha el protagonista de maneraobsesiva, poniendo ‚nfasis en cada inflexi¢n, acento, silencio, paradescifrar el inmenso mundo interior que se encuentra detr s de esaimagen en apariencia et‚rea. En «La porter¡a», y la pieza teatral «Yahaber existido», apreciamos la capacidad de Magris de evocar yenunciar algunos de los aspectos m s ambiguos.